lunes, 27 de diciembre de 2010

Envidia...

Me encanta ver como la gente se ríe de mí. Se cree más interesante, más inteligente que mí.

Yo no suelo ser mala persona, no suelo acumular la rabia en mi interior, pero a veces esploto...

¿Cómo puede ser que la gente sea tan sumamente gilipollas?

Ya esta bien hombre! No me hagas creer que parte de lo que me esta pasando es culpa tuya! Sé perfectamente que te ha jodido un huevo que tu amiga me eligiera a mí sin pedirtelo a tí antes y que por eso le has hablado mal de mí y ella "desaparecio" porque sí del día a la mañana cuando teníamos un buen contrato ya preparado. Y ahora, sorprendentemente, va y oh! ella te "utiliza" para su proyectos y demás.

Anda, no me seas falsa y no me digas que no lo tenías pensado desde que te di las gracias.


Ya no lo soporto más coño! Siempre tiene que haber algun gilipollas que te amargue la vida!


La envidia te corroe... Antes te tenía en gran estima, antes de admiraba y te envidiaba un poco. Ahora veo que no eres nada. No vales nada... Eres más insegura que yo y lo escondes detrás de tus palabras... Pero ya se acabo...


Te descubri...














La envidia es un sentimiento experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La base de la envidia es el afán de poseer y no el deseo de privar de algo al otro, aunque si el objeto en cuestión es el único disponible la privación del otro es una consecuencia necesaria.


Se asocia la envidia al color verde o amarillo y existe incluso la frase hecha “verde de envidia” o “amarillo de envidia”.


La envidia es una sensación desagradable que ocasiona conductas desagradables para los demás. Tradicionalmente ha sido considerada uno de los siete pecados capitales, según la Iglesia Católica.


http://imagenessolo.blogspot.com/2008/12/los-siete-pecados-capitales-en_16.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario