Cuando hasta el agua fría te quema, es que pasa algo.
Estoy tan helada que no soporto el agua. Su contacto sobre mi piel me quema. Noto como recorre cada centimetro de mi piel y como esta reacciona a su contacto.
Poco a poco me voy acostumbrando a ella y sigo aumentando el agua caliente. Me gusta. Aunque me quema me gusta.
Puedo parecer masoquista pero ese dolor me recuerda que estoy viva. Que estoy hecha de carne y hueso y no tan solo de hielo. Me hace ver que puedo sentir algo que no sea ese frío que me invade en todo momento, pero aún más cuando estoy sola por la noche.
Noto como mi cuerpo se va calentando y al final hasta me mojo el pelo, aunque sé que luego tendre más frío.
Apago el grifo. Se ha acabado. Ese momento de felicidad se terminó.
Vuelve el frío... Vuelve la soledad, el vacío... Sera verdad lo que dicen de mí? Que soy tan fría como el hielo? Que no soy capas de expresar amor? Que solo soy una cara bonita vacía por dentro?
Ahora que he empezado a escribir no puedo parar... Es curioso como cuando nadie sabe quien eres puedes expresar todo lo que sientes... Puedes ser tu misma sin tener miedo a que te juzguen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario